La madre se ha convertido en verdadero baluarte de fe y amor para sus hijos, sus nietos y demás miembros de la gran familia. Ella recuerda esos dias cuando sus hijos jóvenes y recien casados apenas habian empezado el interesante camino de la vida; los primeros nietos empezaban a llegar a los hogares de sus hijos mayores, sus nueras mujeres jóvenes y hermosas, asi como sus yernos guapos y entusistas. Entre tanto sus hijos menores esperaban su turno para tambien formar sus hogares y traer la segunda generacion de nietos que llegarian para completar esa larga familia que habia emparentado con personas de diferentes lugares del territorio colombiano. Esa familia que año a año añadia nuevos